¡Tengo dos mamás!

Fragmento del Relato

Entramos en casa y Celia dejó la mochila tirada encima del sillón. Le dije que ese no era su sitio y que por favor la llevara a su cuarto. No quise dar demasiada importancia a su estado, pensando que era algo pasajero y me puse a preparar la mesa para comer cuando llegara Antia.

Durante el almuerzo, Antia estuvo comentando sus experiencias en el trabajo. Ahora ejerce como trabajadora social en un centro de personas mayores con problemas de Alzheimer. Hubo un momento de la conversación en el que nos quedamos calladas, lo que aprovechó Celia para decirnos, con una vocecita entrecortada:

- Hoy unos niños de mi clase se han metido conmigo y no me han dejado jugar con ellos al fútbol en el recreo… No quiero ir al cole más -percibiéndose aún más la tristeza en su voz-. Justo después de decir eso, rompió a llorar.

Me levanté de la mesa para abrazarla y preguntarle:

- Cariño, ¿por qué no te han dejado jugar al fútbol si siempre juegas con ellos? -le dije preocupada-.

- Porque dicen que tengo dos mamás. Además, un niño mayor, el hermano de Juan Muñoz, dijo que sois les… -no le salía la palabra, por lo que intenté ayudarla-.

- Les-bi-a-nas -le repetía muy despacito, a la vez que dirigía mi mirada a Antia.

- ¡Sí, eso! -sonriendo por primera vez desde que la recogiera del colegio-.

- ¿Qué es lesbiana, mami Laia?

Mª Mar Fernández Prieto

 
2017  Club Escritores Per Se  | Asociación PHIEL | Psicólogos SEVILLA